domingo, 20 de mayo de 2012

Regresando...

He regresado de mi viaje, fue algo tenso ir a Morelia, sobre todo por la situación de inseguridad que hay en la zona, pero afortunademente fue un viaje tranquilo.
Bien dicen que los viajes ilustran, sobre todo cuando viajas con doctores e investigadores, sus pláticas giran en torno a temas más complejos, además de que implican un análisis más profundo de las cosas. 
Para mí fue un viaje muy bueno, además de que aprendí muchas cosas, tuve la oportunidad de disfrutar y pasearme un ratito por Pátzcuaro y Morelia. En verdad me merecía ese pequeño paseo, pues el viernes nos encerramos en las aulas del Tec de Monterrey campus Morelia a trabajar sobre el proyecto de investigación de las doctoras, conocí a doctores de las Universidades de Coahuila, Querétaro, Veracruz, Puebla, y algunos otros del Tec de Morelia.
Me siento muy orgullosa de mi formación en la UNAM, haber conocido a otras personas que tienen una formación distinta a la mía me hizo ver lo afortunada que soy al estudiar en la UNAM, además representé con gran orgullo a mi escuela y realicé un buen papel, tanto que los doctores de las Universidades públicas que conocí, me dijeron que no habían visto que un estudiante de licenciatura se desempeñara tan bien en un proyecto de investigación de nivel de doctorado. 
Además de todo eso, la comida  y el hotel fueron geniales, lástima que no tuve tiempo de recorrer todo lo que ahí había. Lo que sí me hace inmensamente infeliz, es el no haber contado con una cámara, la habitación del hotel en la que me quedé tenía una vista panóramica del centro de Morelia y me hubiera gustado tomar una fotografía de eso y de muchas otras cosas que ví y que me parecían interesantes y peculiares.
Me sorprendió ver como los militares hacen rondines para verificar la seguridad en el centro, yo que no estoy acostumbrada tuve una fuerte impresión de que hayamos llegado a estos extremos, y lo que me sorprendió aún más, fue ver como las personas no se detienen ante eso, se acostumbraron y siguen sus vidas, como si nada pasará, o tal vez lo hacen de esa manera porque no les queda otro remedio. 
No logro comprender como fue que gasté tanto, veía dulces y los compraba todos, pensando en que debía llevar algo para mi familia que me esperaba, sin embargo, no soy la única compradora compulsiva, pues las doctoras regresaron con más bolsas de as que habían llevado, parecía que querían comprar toda la tienda.
Regreso a mi hogar y estoy segura de que me inundaran con preguntas de como me fue y que tanto hice.... no se cómo explicar y expresar todo lo que aprendí, debería hacer una narración sobre el viaje, pero sé que el tiempo, por el momento no me alcanza, pues debo llegar a ponerme al corriente y hacer tareas para terminar bien este semestre,el trabajo no se detiene y por consecuencia yo tampoco puedo hacerlo, así que la relatoría de mi viaje será para otro momento. 
Aún en el Instituto de investigaciones Sociales, debemos terminar de preparar el congreso de Esocite y eso nos toma mucho tiempo, así que no podemos parar, pero creo que mientras más trabajo, más conozco y puedo ser mejor.  
Ánimo, que aún quedan muchas cosas por hacer aprender y ver...

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