Organizar una fiesta no es nada fácil, debes valorar costos, hacer presupuestos, visitar lugares, discutir con las personas y lo peor de todo poner dinero.
Creí que este tipo de actividades me acercarían más a mis compañeros de generación, sin embargo, como buena estudiante noña y poco asidua a la vida de fiesta, esto se convierte, poco a poco en una tortura.
El día de hoy anduve de arriba para abajo y no era para menos; entre mi tarea, la planeación de la fiesta y mis deberes hogareños no me había dado un tiempo para respirar.
Me surge a nostalgia con todo esto.... las personas buscan resaltar a toda costa, somos animales y necesitamos llamar la atención, y debido a que nosotros no tenemos plumas brillantes o somos de colores atractivos, lo hacemos de otra manera.... odio lidiar con las personas necias, pero es parte de las experiencias de la vida; además no es la primera ni la última vez que tendré que buscar el consenso entre personas con diferentes opiniones, es más seguramente será parte de mi día a día cuando ingrese al mercado laboral.
Extraño las fiestas de la prepa, ese sí era sano entretenimiento y además eramos una linda generación... todos íbamos juntos a todos lados y nos divertíamos mucho.
Ahora no tengo tiempo (¡malditos hombres grises!), y la presión me comienza a comer, necesitamos juntar el dinero para poder irnos de intercambio; sentimos que no avanzamos, discutimos entre nosotros y es difícil poder reunirnos todos al mismo tiempo....
Yo y mis brillantes ideas, tal vez si no hubiera pedido un intercambio ahora sería feliz, pero también no quería desaprovechar la oportunidad, debo luchar por ser mejor cada día, no puedo dejarme vencer tan fácilmente.
No nos desanimemos tan rápido pequeña, sabemos que tenemos la razón y que entre las dos podemos sacar adelante este proyecto, confío en tí y aunque ahora parezca que todos te malinterpretan, tienes mi apoyo, somos las mejores... ánimo!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario